Lejos de ser simplemente “agua salada”, el sudor es un fluido biológico complejo que contiene agua, sales minerales, ácido láctico, urea y otras sustancias capaces de alterar temporalmente el equilibrio natural de la piel.
La diferencia entre una piel que se ha protegido del sol y otra que no lo ha hecho se hace evidente a partir de los 30 años, y cada año que pasa es todavía más impresionante ver la influencia del filtro solar en la belleza de la piel, nos comenta Estrella Pujol, fundadora y directora del Centre Oxigen.