Gran parte de la eficacia de este masaje viene dada por la conexión que el masajista crea con el cliente. Estar presente con todos los sentidos en aquello que se hace ayuda a la persona a fluir y a disfrutar de la realización de la sesión, lo que a su vez contribuye a que el tratamiento sea más efectivo. Dicho de otro modo, el hecho de tocar con consciencia e intención es muy importante, ya que amplía el efecto del masaje. Este objetivo debe tenerse claro antes de comenzar la sesión.