La edición de enero-febrero de NUEVA ESTÉTICA incluye un completo reportaje donde se entiende a la perfección por qué la hidrofusión se está convirtiendo en el valor diferencial de muchos tratamientos de estética. Esta tecnología toma lo mejor de los sistemas de higiene facial y de los métodos de entrega transdérmica de activos cosméticos y los conduce a un nivel superior de prestaciones, optimización de recursos y beneficios estéticos.