Lejos de ser simplemente “agua salada”, el sudor es un fluido biológico complejo que contiene agua, sales minerales, ácido láctico, urea y otras sustancias capaces de alterar temporalmente el equilibrio natural de la piel.
El deseo de obtener resultados rápidos lleva con frecuencia a incorporar el retinol de forma intensiva desde el principio o a combinarlo con otros activos potentes, como vitamina C o ácidos exfoliantes.