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TRATAR LAS MANCHAS SOLARES... AHORA O NUNCA

Por Nueva Estética

Las manchas cutáneas en cuya aparición juega un papel importante la exposición al sol no se tratan antes del verano, ni durante las vacaciones, sino justo ahora que empieza septiembre. Los expertos de Instituto Médico Láser, con la Dra. Josefina Royo a la cabeza, nos explican que estas hiperpigmentaciones se conocen como melanodermias y se identifican como signos de fotoenvejecimiento. Existen diferentes tipos, y cada una debe abordarse de acuerdo a protocolos específicos, en los que se combinan terapias como el láser, la luz pulsada, los peelings médicos y la mesoterapia alopática. 

 



La melanina es el principal agente protector de la piel frente al sol. Con un SPF equivalente a 3-4 frente a la radiación ultravioleta, se ocupa de dispersar y atrapar los radicales libres y de proteger el núcleo celular sobre el que se sitúa. Responsable del bronceado, la melanina lo es también de las melanodermias, que aparecen en forma de manchas concretas o difusas de color oscuro, características del fotoenvejecimiento y de la piel sobreexpuesta. 
Estas manchas solares están provocadas en gran medida por el abuso del sol, pero pueden darse otros factores desencadenantes. Su tratamiento es tan específico, que podríamos hablar de un protocolo distinto para cada tipo. 
 
LÉNTIGOS SOLARES
También conocidos como hiperqueratosis seniles, son manchas circunscritas que se localizan en zonas fotoexpuestas como rostro, antebrazos, manos, escote y cuello. En Instituto Médico Láser se tratan con éxito mediante un láser con una longitud de onda de 755 nm. que emite la energía en lapsos de picosegundos, 100 veces más cortos que los nanosegundos. Su efecto fotomecánico elimina los léntigos sin dañar la piel circundante, en 1 o 2 sesiones de media. Finalizada su aplicación, la mancha se oscurece y se cubre de una pequeña costra que se desprenden espontáneamente transcurridos unos días, descubriendo una piel nueva, totalmente recuperada.
 
QUERATOSIS SEBORRÉICAS 
Redondas u ovaladas, estas manchas aumentan de tamaño y adquieren un aspecto sobreelevado, que progresa con el tiempo. Están constituidas por una proliferación benigna de células basales, pueden oscurecerse intensamente y se relacionan con el fotoenvejecimiento. Implantadas en la profundidad de la dermis, aparecen a partir de los 30 años, aunque son más frecuentes en edades más avanzadas. Su eliminación requiere el empleo de un láser fraccionado ablativo de CO2 que incorpora tecnologías de última generación, que hacen posible vaporizar la lesión pigmentaria a nivel superficial y eliminar su implantación profunda, gracias a su efecto térmico focalizado. Esta fototecnología, que tampoco afecta a los tejidos circundantes, hace desaparecer las queratosis solares en una única sesión. La costra que aparece sobre la mancha cae en aproximadamente una semana.
 
MELASMA
Se trata de una hipermelanosis adquirida, que se debe a la concentración aumentada de melanina y se muestra en forma de mancha difusa. Aparece en el rostro, y presenta una distribución casi siempre simétrica, en frente, pómulos y región peribucal. Aunque el melasma tiene un origen multifactorial, posee un condicionante genético predominante y está muy relacionado con los estrógenos de la mujer. Es una alteración crónica con tendencia a recidivar, que empeora con la exposición solar. Su tratamiento debe ser multidisciplinar y combinado. Entre las terapias más eficaces para el tratamiento del melasma se encuentran los peelings químicos y la despigmentación con láser de picosegundos.
Dentro del abordaje multitratamiento, este fototecnología se puede combinar con mesoterapia de ácido tranexámico, para resolver los casos más resistentes. El  ácido tranexámico es un medicamento antifibrinolítico, que bloquea la síntesis de melanina a través de su acción sobre la tirosinasa, enzima necesaria en la cadena metabólica de este proceso. Se aplica mediante micropápulas, que se inyectan en la zona manchada, y se precisan 4- 5 sesiones, programadas cada  2 semanas. 
 
MANCHAS GENERALIZADAS
Cuando léntigos y pecas (efélides) afectan a una superficie corporal grande y son muy abundantes, hablamos de un fotodaño generalizado. Su tratamiento se aborda empleando una luz pulsada de cuarta generación, con una tecnología de onda selectiva, que permite la aplicación en modo de filtración dual, mediante pulsos de submilisegundos y emisión de 550-950 nm. Ello produce un desprendimiento masivo de las lesiones. Bastan dos sesiones para completar el tratamiento. 
 
Otras Melanodermias
Existen más tipos de manchas, asociadas a factores muy diversos, pero en cuya aparición también interviene la exposición solar:
Por agentes químicos Se producen por la exposición al sol y agentes químicos, como psoralenos, metales (plata, bismuto), sulfamidas, colonias... 
Por agentes físicos La conjunción de sol, calor y fricción pueden causar hiperpigmentación. 
Por agentes biológicos Como la pitiriasis versicolor, causada por el Micobacterium furfur. 
Por lesiones Enfermedades como la psoriasis o el lupus también pueden dejar secuelas hiperpigmentadas. 
Por factores metabólicos o nutricionales Como la carencia de vitamina C o B, así como de zinc, que pueden producir hiperpigmentaciones. 
Por factores endocrinos Tratamientos con corticoides o ACTH, así como, por ejemplo, la enfermedad de Addison, que afectan a la hormona de la melanogéneis, pueden desencadenar la aparición de manchas oscuras