SUSCRÍBETE

8 Revistas      

%title

TÉCNICA KORUGI®

Por Nueva Estética

Korugi® es un método de masaje originario de corea del sur, con un toque de inspiración japonesa, pues algunas de las maniobras que incorpora proceden de esta cultura tradicional. Mediante esta metodología el profesional realiza un trabajo profundo del rostro, incidiendo sobre la musculatura, las fascias y la estructura ósea, para devolver el equilibrio a los rasgos y redefinir el contorno del óvalo facial. La facialista y quiromasajista Gabriela Bustos nos descubre todos los beneficios de este masaje.

 



Korugi® nace en Japón en 2006, fruto de la fusión entre la técnica coreana Corgi-Qi y ciertas maniobras de masaje de origen japonés. Su creadora, Yukichiyo Hayashi, descubrió el método durante un viaje a Seúl. Tras aprender la técnica, la adaptó para convertirla en una metodología mucho más placentera sin perder su eficacia, y fundó su instituto en Shibuya, Tokio. Lo que convierte a este masaje en una técnica distinta es su capacidad para corregir la estructura ósea facial, logrando así mejorar la simetría del rostro, potenciar la circulación y aportar un plus de firmeza a los tejidos. Ello no sólo se traduce en un cambio significativo del aspecto del rostro, sino que también aporta una agradable sensación de bienestar a quien lo recibe.
 
Con el tiempo, el método Korugi® adquirió protagonismo en los distintos centros de belleza de Japón y surgieron otros korugistas con nuevos protocolos. La filosofía Korugi® combina conocimientos de anatomía facial, estética y técnicas tradicionales de lift-up. Parte de la idea de que el envejecimiento facial no sólo afecta a la piel y la musculatura, sino que éste también repercute en la estructura de los huesos del rostro. En definitiva, este método se presenta como alternativa innovadora dentro del universo del masaje facial, gracias a su capacidad para reposicionar las estructuras faciales mediante presiones firmes y movimientos definidos, sin comprometer la integridad muscular.
 
Aunque su presencia en Europa aún es incipiente, esta técnica está empezando a ganar visibilidad entre los profesionales y los centros de estética especializados, consolidándose como una propuesta de juventud de vanguardia.
 
¿Qué lo hace diferente?
 
A diferencia de otros masajes faciales japoneses, el Korugi® destaca por su profundidad y eficacia para redefinir las líneas faciales. Como hemos adelantado la técnica Korugi® actúa intensamente sobre las capas profundas del rostro, incidiendo en músculos, fascias y estructura ósea, con el objetivo de corregir ligeros desplazamientos que pueden producirse con el paso del tiempo, la gravedad, el estrés o la tensión acumulada. De esta manera se consigue restaurar el equilibrio y el contorno natural del óvalo. El resultado es un rostro más armónico, firme y rejuvenecido.
 
Encontrarás el artículo completo de la técnica Korugi®
en la edición enero-febrero de NUEVA ESTÉTICA.
Para leer la revista sólo has de suscribirte. Puedes hacerlo AQUÍ
 

NOTICIAS RELACIONADAS