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POLINUCLEÓTIDOS: EL PODER DE LA REGENERACIÓN CELULAR (TAMBIÉN EN VERANO)

Por Nueva Estética
Como llevamos tiempo subrayando, la medicina estética vive un cambio de paradigma. Después de años en los que muchos tratamientos se asociaban al volumen, la tendencia actual mira hacia la regeneración, la mejora de la calidad de la piel y la obtención de resultados naturales. El objetivo ya no es rellenar o corregir, sino estimular los propios mecanismos de reparación cutánea, para descubrir una piel más sana, luminosa y resistente. En este contexto destacan los polinucleótidos, uno de los tratamientos más innovadores y con mayor proyección dentro de la medicina estética actual. Nos desvela todo lo que hay que saber sobre esta terapia, la DRA. BEATRIZ BELTRÁN.
 
 
 


Esta afamada especialista en medicina estética empieza poniéndonos en situación y explica que este tratamiento se conoce también como PDRN, abreviatura de polidesoxirribonucleótido, el tipo de polinucleótido empleado en medicina estética. Este material está formado por fragmentos de ADN purificado, habitualmente de origen salmónido, más concretamente extraído del esperma del salmón. Este dato ha generado mucha curiosidad en RRSS y también cierta confusión, así que toca dejar bien claro que no se trata de una moda extravagante, sino de una terapia segura, con un enorma poder bioestimulante.
 
La Dra. Beatriz Beltrán continúa explicando que los polinucleótidos actúan como señales de reparación para la piel, lo que ayuda a mejorar su calidad. Estimulan los fibroblastos, favorecen la producción de colágeno y elastina, mejoran la hidratación, refuerzan la barrera cutánea y favorecen la recuperación de la piel frente al daño externo. Su auge responde a una demanda creciente: mejorar la piel, recuperar luminosidad y tratar los primeros signos de envejecimiento, sin transformar el rostro.
 
PDRN: su función en la piel
Los polinucleótidos se aplican a través de microinyecciones normalmente con técnica de mesoterapia. Su función no es rellenar ni modificar volúmenes, sino mejorar el funcionamiento de la piel. Son auténticos regeneradores celulares, que desde el interior del tejido estimulan sus mecanismos naturales de reparación. Su versatilidad reside en que trabajan sobre varios aspectos a la vez: hidratación profunda, elasticidad, textura, luminosidad, inflamación, barrera cutánea y calidad global del tejido.
 
Tarjet del paciente 
Los polinucleótidos están especialmente indicados en pieles apagadas, deshidratadas, finas, sensibles, desvitalizadas o con signos iniciales de envejecimiento. También pueden ser útiles cuando hay pérdida de elasticidad, textura irregular, líneas finas o falta de luminosidad. La Dra. Beltrán afirma que es un tratamiento muy interesante para quienes buscan mejorar su piel de forma progresiva y natural, ya que no modifican los rasgos. De hecho, hay pacientes que no necesitan más estructura facial, sino mejor piel. En esos casos, los regeneradores cutáneos puede ser la respuesta.
 
En cualquier caso, el tratamiento ha de prescribirse siempre de manera personalizada. En la Clínica Dra. Beatriz Beltrán, los polinucleótidos se combinan con activos específicos adaptados a las necesidades de cada paciente. Según el estado de la piel, el protocolo puede orientarse a hidratar, reparar, aportar luminosidad, elasticidad, mejorar la textura o prevenir el envejecimiento. Y es que tal como señala la experta: No todas las pieles demandan lo mismo. Una piel joven puede necesitar prevención e hidratación; una piel fina puede requerir reparación, y una piel más madura precisar un protocolo regenerador más completo. La clave está en diagnosticar antes de tratar.
 
El PDRN también puede formar parte de protocolos en los que se combinan diferentes tratamientos médicos, siempre bajo valoración profesional. La medicina estética actual no va de aplicar el mismo tratamiento a todo el mundo, sino de combinar herramientas con criterio médico. Los polinucleótidos son una pieza muy valiosa dentro de estos procedimientos personalizados, comenta la Dra. Beltrán.
 
Profundizando un poco más en esta cuestión, la doctora insiste en que pese a que el PRDN se ha convertido en una de las teraìas más comentados del momento, no debe banalizarse ni presentarse como una solución universal. Que un tratamiento esté de moda no significa que sea adecuado para todos. Hay que valorar el tipo de piel, su calidad, el grado de deshidratación, los antecedentes médicos, la edad y los objetivos reales del paciente.
Asimismo, el resultado depende del diagnóstico, la técnica, la calidad del producto, la combinación con otros activos y la indicación correcta. Los polinucleótidos son una herramienta muy potente cuando se utilizan bien. Nos permiten trabajar desde la regeneración y no desde la transformación. Ése es el futuro de la medicina estética: piel sana, resultados discretos y pacientes que se reconocen en el espejo.
Terapia ideal en verano
En verano la piel se enfrenta a más agresiones: sol, calor, cloro, sal del mar, sudor, aire acondicionado y cambios de rutina. Todo ello favorece la deshidratación, altera la barrera cutánea y deja la piel más apagada, tirante, irregular o sensible.
En verano usamos menos maquillaje y queremos una piel bonita al natural. Pero justo estos meses se expone a muchos factores que la deshidratan y la debilitan. Por eso recomiendo tratamientos que ayudan a reparar, hidratar y reforzar la piel desde dentro, explica la Dra. Beltrán.
Además,  en esta época hay muchos procedimientos médico-estéticos que es recomendable no realizar o por lo menos limitar, por los efectos adversos que podría desencadenar el sol en la zona tratada. Ése no es el caso de los polinucleótidos que pueden prescribirse sin riesgo en verano.
 
… y para mejorar las ojeras
La Dra. Beatriz Beltrán nos cuenta que el PDRN es también uno de sus tratamientos favoritos para tratar el área de la ojera. En esta zona, la piel es muy fina y vulnerable, lo que la hace propensa a mostrar signos de cansancio, deshidratación, pérdida de elasticidad o textura irregular
Los polinucleótidos permiten tratar una zona tan delicada como es el contorno de ojos, mejorar la calidad del tejido, impulsar su regeneración y mejorar su aspecto de manera progresiva y natural, sin aportar volumen, ni alterar la expresión.