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PIEL Y EPIGENÉTICA

Por Nueva Estética

Las últimas investigaciones han constatado que nuestro estilo de vida y el entorno influyen directamente en la expresión de nuestros genes. de ahí que el secreto de la juventud esté en saber regular los mecanismos epigenéticos de la piel para revertir y reparar los cambios acontecidos con la edad. DR. ALFREDO MARTÍNEZ. Director de la Unidad de Biotecnología de Mesoestetic.

 



Epigenética, una ciencia emergente
Recientemente ha crecido mucho el interés entorno a la epigenética y sus aplicaciones, abarcando desde la ciencia más básica a la investigación en la industria farmacéutica y cosmética. La palabra epigenética significa literalmente “encima” de la “genética”. Sabemos que la genética son nuestros genes, aquello que heredamos. Por lo tanto, la epigenética es aquello que regula nuestra genética. Para ser más correctos, la epigenética comprende toda la serie de procesos y modificaciones químicas que ocurren sobre el ADN sin alterar su secuencia. Estas modificaciones regulan la actividad de nuestros genes, haciendo que sean más activos o menos. Esto supone algo transcendental, ya que significa que no todo depende de la genética (o aquello que heredamos), sino que nosotros mismos podemos influir sobre nuestros genes a través de la epigenética. 
Así, los estímulos externos (como el estilo de vida y el ambiente) van a ser los principales reguladores de la epigenética. Esto ha supuesto que, desde la industria farmacéutica, se busquen tratamientos que actúen como estos estímulos externos para cambiar la epigenética de nuestras células. A día de hoy, ya se ha aplicado a tratamientos para enfermedades como el cáncer, enfermedades cardiovasculares o neurodegenerativas, y desde hace poco, a tratamientos tópicos desarrollados por la industria dermofarmacéutica. En este sentido, se han empezado a desarrollar productos tópicos dentro de los cuales se incluyen ingredientes con capacidad de modular los procesos de la piel a través de la epigenética. Concretamente, existen compuestos que pueden regular los marcadores epigenéticos asociados no solo a patologías de la piel (como enfermedades autoinmunes, tumorales o infecciosas), sino también asociados a la exposición de ciertos factores ambientales (como el tabaco, la polución o la radiación UV procedente del sol) y al envejecimiento.
 
Puedes leer el artículo completo en la Revista de Marzo 2021. Si todavía no eres suscriptora, puedes hacerte directamente desde aquí.