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NARIZ-PÓMULOS-MENTÓN, ZONAS DE EQUILIBRIO
Por Nueva Estética
La belleza es algo subjetivo, y sin duda está en los ojos de quien mira. Hasta aquí estamos todos de acuerdo. Sin embargo no es menos cierto que existen una serie de cánones, que hablan de medidas, equilibrio y proporción y que nos conducen al terreno de lo puramente objetivo. Una nariz desviada, unos pómulos poco definidos, una barbilla huidiza, una mandíbula poco marcada... son muchos los detalles que pueden restar atractivo a una cara y romper la armonía de las facciones. La medicina estética corrigen estos pequeños “defectos”, a través de retoques que descubren la belleza única que esconde cada uno.
En el número de abril de la revista NUEVA ESTÉTICA, el experto en medicina estética Dr. Vladimir Rovira, pone el foco en tres de los rasgos más implicadas en el equilibrio y belleza del rostro: nariz, pómulos y mentón y detalla los procedimiento médico-estéticos para corregir las imperfecciones que pueden presentar.
Así, para empezar el director de la Clínica Vladimir Rovira nos habla de la rinomodelación, tratamiento basado en las infiltración de gel de ácido hialurónico para corregir desviaciones del perfil nasal, suavizar el puente, estrecharlo y compensar asimetrías.
Asimismo, llama la atención sobre la necesidad de sumar un extra de pericia y dominio del procedimiento, debido a las características anatómicas de la zona. En la nariz no pasan arterias colaterales y la sangre no puede circular por vías alternativas. Por tanto, si durante la rinomodelación se llegara a obstruir una vena, la sangre no dispone de vías opcionales de circulación. El riesgo de que esto ocurra es muy bajo, pero si llegara a suceder es básico que el médico sepa detectarlo y solucionarlo.
Por otra parte, barbilla y pómulos son los otros elementos clave en la definición de los volúmenes faciales. El Dr. Rovira explica que en la corrección del mentón se realizan infiltraciones de gel de ácido hialurónico de densidad alta, que permite un remodelado duradero, resistente a la presión que ejercen los tejidos en la barbilla.
En los pómulos se manejan fillers de densidad media-alta, que se depositan en los compartimentos grasos profundos, debajo del músculo, para solventar la falta de proyección y definición de esta zona o bien para recuperar la pérdida de volumen, provocada por la disminución en la producción de colágeno o por la progresiva esqueletización y desplazamiento de las estructuras anatómicas
Asimismo, nos explica las diferencias que plantean estos retoques en hombres y en mujeres.
Encontrarás el reportaje Nariz-Pómulos-Mentón, Zonas de Equilibrio en la edición de abril de NUEVA ESTÉTICA.
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