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MICROBIOTA DE LA PIEL, SU PAPEL MÁS ALLÁ DE LA SUPERFICIE CUTÁNEA

Por Nueva Estética

La microbiota cutánea constituye todo un mundo. Este ecosistema microscópico trabaja día y noche para mantener la piel en equilibrio y su desajuste puede traducirse en un cutis más frágil, reactivo o apagado. De ahí que el secreto de una piel radiante, a veces, no esté tanto en lo que vemos, sino en lo que no vemos, nos explica la Dra. Cristina Eguren, Dermatóloga y fundadora de Clínica Eguren. En este artículo queremos dar visibilidad y notoriedad al papel que desempeña la microbiota cutánea y ponemos nombre y apellidos a la gran biodiversidad de microorganismos que conviven en este pequeño universo, complejo y fascinante a partes iguales. 

 



Microbiota cutánea, el ejército invisible que protege la salud de la piel
 
La piel, nuestro órgano más extenso, no solo actúa como una barrera física frente al exterior, es también un ecosistema vivo que alberga un complejo universo de microorganismos conocido como microbiota cutánea o dermobiota. Lejos de ser una amenaza, estas bacterias, virus, hongos y arqueas comensales son aliadas fundamentales en la salud, la belleza y la integridad de nuestra piel. Por ello, cuidar de este escuadrón microbiano se está convirtiendo en uno de los mayores avances cosméticos de los últimos tiempos.
 
La microbiota cutánea actúa a modo de ejército biológico inteligente y cumple múltiples funciones: protege frente a patógenos, modula la respuesta inmunitaria, contribuye a mantener el pH ácido de la piel, participa en la producción de lípidos beneficiosos y fortalece la barrera de la piel. De hecho, estudios recientes demuestran que esta flora cutánea se comunica activamente con los queratinocitos y células inmunes, participando en la regulación de la inflamación y del envejecimiento cutáneo.
 
Bacterias virtuosas, el mejor equipo de salvamento
 
Aunque pueda parecer increíble, la piel está habitada por millones de microorganismos. Y no todos son iguales. Dependiendo de la zona, la piel hospeda distintos tipos de microbios. En áreas más grasas, como la zona T de la cara o el cuero cabelludo, predomina el Cutibacterium acnes. En pliegues y zonas húmedas son más frecuentes los Staphylococcus y Corynebacterium. Y en las partes más secas, encontramos una mayor diversidad de Proteobacterias o Flavobacterias. Este equilibrio dinámico varía entre personas y también dentro del mismo cuerpo. De manera que la microbiota cutánea es tan única como cada huella dactilar. Entender su papel y su función es vital para cuidar de la piel de forma más inteligente y personalizada.
 
Microbiota y envejecimiento, una estrecha relación 
 
¿Sabías que la microbiota también influye en cómo envejece la piel? Con la edad, la diversidad de la microbiota cutánea se reduce, especialmente en las zonas expuestas al sol y en las áreas más grasas. Algunas bacterias protectoras o “buenas” disminuyen, mientras que otras, menos beneficiosas, proliferan. ¿El resultado? Una piel más vulnerable. Pero ¿qué exactamente lo que pasa? La barrera cutánea se debilita y aumenta la inflamación crónica, lo que favorece la aparición de arrugas, flacidez y pérdida de luminosidad. Es lo que se conoce con el nombre de inflammaging o inflamación asociada al envejecimiento. En otras palabras: la piel no solo envejece por el paso del tiempo, sino también por los desequilibrios de su flora invisible. Y por ello una microbiota saludable puede ser uno de los mejores aliados antiaging. 
 
Lee el artículo completo en la edición de septiembre de NUEVA ESTÉTICA. Si no estás suscrito, hazlo AQUÍ.