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EL ARTE DE USAR BIEN LOS COSMÉTICOS
Por Nueva Estética
Tanto o más importante que la calidad de los productos de skincare es cómo se aplican. Algunas indicaciones las conocemos, pero otras quizá no tanto. Atención a lo que nos cuenta la facialista y cosmetóloga Esther Moreno, fundadora de EM Studio.
LIMPIAR, LIMPIAR, LIMPIAR
El cuidado de la piel empieza con una buena higiene. La doble limpieza por la noche es innegociable. Tal y como explica Esther Moreno, los filtros solares, la polución, el sudor… todo eso se acumula en la piel y hay que retirarlo bien. Si no, lo que pongas después no va a penetrar,.
Primero hay que aplicar un producto con base oleosa, como bálsamos o aceites, que por su capacidad de absorción de residuos más alta arrastrarán todas las impurezas y el maquillaje. A continuación aplicar un limpiador con base acuosa, para completar la higiene sin agredir. Y siempre aplicados con gesto consciente, masajeando la piel durante al menos un minuto.
Respecto a las toallitas de limpieza, Esther desaconseja su uso por completo, a no ser que no se tenga otra opción y siempre de manera puntual. Esta experta explica que esas toallas no eliminan del todo la suciedad: es como fregar el suelo sin barrer. Limpiar bien es más importante que aplicar muchos tratamientos después, sentencia.
MANOS, BROCHA O PINCEL: ¿CÓMO APLICAR LOS PRODUCTOS?
Los cosméticos se pueden aplicar con las yemas de los dedos, lo que permite un uso más intuitivo. Las brochas o pinceles favorecen una cobertura uniforme y son ideales para extender mascarillas y productos de textura densa. Este gesto, además, aporta un “efecto cabina”, que eleva el ritual.
Pero más importante que usar las manos o pinceles es no arrastrar el cosmético, hay que presionar, alisar y masajear. De hecho, cuanto más se trabaja el producto sobre la piel, mejores resultados ofrece.
SECUENCIA DE APLICACIÓN Y TIEMPOS
Uno de los errores más comunes es aplicar los productos, uno detrás de otro, sin dejar que se absorban bien y sin tener en cuenta el estado de la piel o el tipo de activo.
No se trata sólo de dejar que los cosméticos penetren bien, sino de entender que cada fórmula necesita un tiempo y presenta unas condiciones específicas. De hecho, el orden y el tiempo que hay que esperar entre la aplicación de un producto y el siguiente no es una ciencia exacta, puesto que depende de muchos factores, como el estado de la piel, ingredientes, textura e incluso de la humedad del ambiente y el clima.
Lo importante es observar cómo reacciona el tejido cutáneo y actuar en consecuencia. Dicho esto, en algunos casos sí que se aconseja seguir unas pautas establecidas. Por ejemplo, el ácido hialurónico debe extenderse sobre la piel ligeramente húmeda, para potenciar su acción. En el caso de los ácidos exfoliantes y retinoides, la piel debe estar completamente seca, para evitar irritaciones o reacciones no deseadas.
CONSTANCIA Y IMPACIENCIA
Y por último, la directora de EM Studio recomienda constancia y paciencia El mayor error en cosmética es no ser constante. Queremos resultados rápidos, pero la piel no funciona así. La técnica y la disciplina diaria, aunque sea con tres productos básicos bien elegidos y bien aplicados, vale más que si se aplican 10 diez, sin orden ni sentido. Un producto puede incluir los mejores activos, pero si no se sabe trabajarlo, no va a hacer su función.












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