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COSMÉTICA ANTIPOLUCIÓN

Por Nueva Estética
Aunque en NUEVA ESTÉTICA no somos fans del prefijo anti, hay excepciones que confirman la regla... En este caso en concreto el concepto cosmética antipolución deja de tener una connotación negativa para ganarse nuestra confianza total. y es que estos productos son, sin duda, fieles aliados de cualquier city woman.
 


Ni que decir tiene que la urbe es un ecosistema de lo más hostil para preservar la belleza de la piel. la contaminación y el efecto smog intensifica la deshidratación, agudiza los problemas de irritación y magnifica los signos de fatiga, dando paso a un rostro cetrino y carente de vitalidad. De ahí que los cosméticos antipolución constituyan el mejor equipo de rescate para asegurar la integridad de cualquier cutis urbanita. 
 
Todos sabemos que la piel está continuamente expuesta a agresiones externas: sol, viento, cambios de temperatura, humedad... si a todo esto le sumamos la acción de la contaminación ambiental, la incidencia del ozono y el continuo estrés que provocan las grandes ciudades... no es de extrañar que la piel se queje y reclame un respiro. Expuesta a esta serie de factores de desequilibrio, los cutis de ciudad presentan importantes alteraciones de orden fisiológico que pone en peligro su integridad y belleza: alteraciones en la película hidrolipídica, destrucción del cemento intercelular, pérdida de hidratación, mala oxigenación celular, fragmentación y afinamiento de la elastina, mala síntesis del colágeno, etc. 
 
Las estadísticas revelan que los humos de todo tipo afectan directamente a la función barrera de la piel, aumentando su sequedad en un 25% y potenciando la aparición de arrugas en un 60%. A todo esto también debemos tener en cuenta la acción del tabaco, un vicio dañino que acelera el proceso del envejecimiento en un 25%, y que incide negativamente sobre el aspecto de la piel, volviéndola cada vez más opaca y desvitalizada.
 
Asimismo, el aire cargado de gases nocivos ataca la barrera cutánea, maltratando la epidermis y propiciando la pérdida de hidratación. Cuando esto sucede, la piel se irrita fácilmente, sus reservas y su capacidad de resistencia disminuye, pierde resplandor y envejece más rápidamente. Los lípidos y las proteínas de la capa córnea no son capaces de desempeñar su papel protector y por tanto, la eficacia de la barrera cutánea disminuye.
 
Lee el artículo sobre Cosmética Antipolución en la edición de NOVIEMBRE de NUEVA ESTÉTICA. Si no estás suscrita, hazlo AQUÍ
 

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