SUSCRÍBETE

8 Revistas      

%title

CELULITIS, RETENCIÓN O GRASA: LA IMPORTANCIA DEL DIAGNÓSTICO

Por Nueva Estética
Tras el fracaso de muchos tratamientos corporales subyace un mal diagnóstico. Esta afirmación puede sonar tremendista o exagerada, pero no lo es en absoluto. Los inestetismos corporales pueden parecer una cosa y ser otra. Cuántas veces oímos en consulta Lo he probado todo y nada funciona. Y es que no es raro, por ejemplo, que se trate como celulitis lo que en realidad es grasa localizada o que se pase por alto una retención de líquidos.
 
 


Los inestetismos que comprometen la belleza de la silueta no son fáciles de abordar, principalmente porque tienen un origen multifactorial y cada caso requiere un enfoque completamente personalizado. Si no se identifican de manera precisa las causas que lo provocan, los agentes predominantes y el tipo exacto de alteración, el tratamiento no funcionará. Así de tajante se muestra la Dra. Beatriz Beltrán quien en la edición de mayo de NUEVA ESTÉTICA firma un artículo profundamente revelador sobre cómo deben abordase los tratamientos de medicina corporal.
Para empezar, lanza una pregunta: ¿por qué no desaparece la celulitis aunque se adelgace? En su explicación, la directora de la Clínica Dra. Beatriz Beltrán, expone que esta alteración constituye un problema estructural que en el que puede combiarse grasa acumulada, retención de líquidos, alteración del colágeno y mala circulación. 
Presenta, además, un claro componente biológico, que explica su importante prevalencia entre las mujeres. Averiguar qué mecanismos la desencadenan y a qué tipo de celulitis nos enfrentamos, edematosa, fibrosa o asociada a flacidez, es esencial porque condiciona completamente el enfoque terapéutico.
Sobre esta base, la especialista explica que tras el diagnóstico personalizado el abordaje de la celulitis pasa por combinar distintas técnicas que actúen en diferentes niveles: en las capas internas, a través de mesoterapia, y en las superficiales, mediante aparatología médica, que mejore la microcirculación y la calidad del tejido. Explica también que la celulitis suele a acompañarse de flacidez lo que implica tener que recurrir igualmente a  tecnologías reafirmantes que tensen la piel
 
Al margen de estas consideraciones, la Dra. Beltrán llama la atención sobre un aspecto que no siempre se tiene en cuenta y que resulta clave en el éxito del tratamiento: la necesidad de reforzar la estructura del colágeno. Su apuesta para conseguirlo son las infiltraciones de ácido poliláctico, un estimulador de colágeno que ayuda a reconstruir y fortalecer el tejido y que además mejora el resultado y prolonga su duración.
 
El siguiente cuestión que señala como condicionante clave en la eficacia de los tratamientos corporales es averiguar si existe retención de líquidos. Este problema puede pasar desapercibido, lo que explica que muchas pacientes piensen que han engordado, cuando el diagnóstico demuestra que ni siquiera hay exceso de grasa y que lo que subsiste en realidad es retención. Ello cambia completamente el enfoque, En estos casos, los tratamientos en consulta encaminados a estimular  el sistema linfático y la circulación se debe acompañar del compromiso por parte de la paciente a adoptar pautas de vida saludables: reducir el consumo de sal y ultraprocesados, mejorar la hidratación, aumentar la ingesta de alimentos ricos en potasio y evitar el sedentarismo. 
 
Respecto a la grasa localizada en zonas como abdomen, caderas, muslos o brazos, reticente a desaparecer aunque se haga dieta o ejercicio, la Dra. Beltrán señala que una de las técnicas más efectivas es la criolipólisis médica, tecnología que destruye los adipocitos de forma selectiva, a través de la emisión de frío controlado. Tras la pérdida de volumen puede aparecer flacidez sobrevenida, que se puede solventar con tecnologías como la electroestimulación muscular que fortalecen la musculatura y mejoran el tono.
 
 
 
Encontrarás el reportaje Celulitis, Retención o Grasa: La Importancia del Diagnóstico
en la edición de mayo de NUEVA ESTÉTICA. Para leer la revista sólo has de suscribirte.
Puedes hacerlo AQUÍ