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BIOFILLER DE PLASMA GEL: AVANCE EN INGENIERÍA MÉDICA REGENERANTE

Por Nueva Estética
Los tratamientos de bioestimulación cutánea, a través del empleo de materiales autólogos, como el plasma sanguíneo y la grasa pueden considerarse, por derecho propio, pioneros en medicina estética regenerativa. Hoy, avalados por su eficacia y seguridad, estos procedimientos se perfeccionan, lo que hace que ofrezcan nuevos beneficios y aumente la duración de los resultados.
 
 
 


 

La Dra. Emma González Seco, especialista en medicina estética regenerativa en Clínica Esthea Médica, presenta una avanzada terapia que reinterpreta la biestimulación con plasma rico en plaquetas y la lleva al siguiente nivel de efectividad. 
Este tratamiento da comienzo con una extracción de sangre, que se centrifuga, para aislar la fracción de plasma rica en proteínas y factores de crecimiento. Seguidamente, y ahí radica la novedad, la muestra se somete a un proceso de gelificación, que permite obtener un gel de plasma, o mejor dicho: una matriz biológica autóloga de alta densidad. 
 
Al inyectar el biofiller se comporta en el interior del tejido como un andamiaje elástico emisor de señales biológicas que despiertan la juventud de las células, es decir, aporta un soporte inicial y estimula la respuesta biológica del propio tejido, a través del estímulo sobre los fibroblastos, para que produzcan colágeno, elastina y ácido hialurónico. Todo ello deriva en una mejora inmediata y otra que se consolida a medio plazo según se completa la neocolagénesis. Una vez la terapia desata todo su potencial el rostro recupera firmeza y luminosidad y mejora visiblemente la calidad y jugosidad de la piel.
 
De los 30 a los 40 años el biofiller de plasma gel se posiciona como la terapia preventiva definitiva para combatir la deshidratación y la pérdida de luminosidad prematura.
De los 40 a los 65 años es el aliado idóneo para frenar el adelgazamiento cutáneo, la aparición de líneas finas y el aspecto cansado.
El protocolo inicial consta de 1 o 2 sesiones espaciadas entre 4-6 semanas. Como mantenimientos, suele bastar una sesión anual.