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AUMENTO DE PECHO: DUDAS Y PREGUNTAS FRECUENTES

Por Nueva Estética
El aumento y elevación de mama ocupa año tras año los primeros puestos dentro de las cirugías de estética más demandadas. La Dra. Pilar de Frutos, cirujana plástica especialista en estos procedimientos, nos explica cuáles son las dudas más frecuentes que le exponen sus pacientes cuando se plantean pasar por quirófano para embellecer su pecho.
 


 
¿Prótesis redonda o anatómica? Es cierto que los implantes anatómicos en forma de lágrima simulan muy bien la forma de la mama y tienen una caída natural, porque aportan mayor volumen en la parte inferior, pero asocian cierto riesgo de rotación. Para evitarlo, suelen presentar superficies más rugosas, lo que también puede generar inconvenientes futuros.
Por su parte, las prótesis redondas aportan más volumen en el polo superior, un efecto idóneo cuando la parte más alta del pecho se ha vaciado. Al ser simétricas, aunque lleguen a girarse no se percibe, y eso permite que la superficie sea menos texturizada e incluso lisa. Actualmente, existen diferentes modelos de implantes redondos para adaptarlos a cada tipo de mama y si se colocan detrás del músculo el resultado es muy natural.
Existe un tercer tipo de prótesis, las ergonómicas, que combinan las ventajas de las anatómicas y las redondas. La única restricción es que no se recomiendan en pacientes muy delgadas o con excesiva laxitud tisular.
  
¿Cómo es la recuperación? Tras una cirugía de aumento de pecho la recuperación suele ser bastante rápida, aunque siempre depende de cada paciente. En general, hay que tener en cuenta que cuando la prótesis se coloca por detrás del músculo, los primeros días pueden aparecer molestias debidas al esfuerzo que debe realizar el músculo para alargarse y asumir el volumen del implante. 
En el postoperatoro se suele prescribir una pauta de analgesia durante 2-3 días. En una semana más o menos se puede retomar el trabajo de oficina, para reanudar trabajos más activos y volver a conducir, hay que esperar quince días, o tres semanas si la actividad requiere mover mucho los brazos. Para levantar grandes pesos o realizar deportes de esfuerzo con los brazos se recomienda dejar pasar 4 semanas.
No hay relación directa entre el volumen del implante y las molestias postoperatorias; lo que sí se ha observado es que en pacientes con predisposición a sufrir contracturas musculares, por ejemplo en la espalda, hay cierta tendencia a que se contracture uno de los pectorales. Para prevenirlo, es recomendable programar alguna sesión de fisioterapia y de masajes que relajen la musculatura.
 
¿Es necesario colocar drenajes tras la intervención? Está demostrado que los drenajes lejos de ayudar pueden ser responsables de sangrados e infecciones. Por este motivo, la Dra. de Frutos señala lo necesario que es depurar al máximo la técnica quirúrgica y realizar una hemostasia exhaustiva, para que no haya absolutamente nada que drenar. De esta manera se evitan los drenajes, salvo en situaciones especiales como puedan ser algunas cirugías secundarias o que el paciente presente alguna alteración de coagulación.
    
¿Las prótesis duran toda la vida? Al colocar un implante mamario siempre es posible que se requiera alguna intervención futura. El resultado no se puede garantizar de por vida, porque el cuerpo cambia, las prótesis pueden deteriorarse con el tiempo e incluso aparecer algún inconveniente a largo plazo. Por estas razones se aconseja revisar los implantes mamarios de forma periódica mediante ecografía, sobre todo pasados 10 años de la cirugía.
  
¿Las prótesis de mama impiden la lactancia? No hay contraindicación alguna ni existen inconvenientes para la madre o el bebé. Lo que sí hay que tener presente es que la lactancia puede acarrear cambios estéticos importantes en el pecho, también en mujeres operadas.