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ALIMENTOS QUE SE PUEDEN COMBINAR… Y LOS QUE NO

Por Nueva Estética

Las enzimas tienen mucho que ver en la química digestiva. Entre otras cosas, ellas determinan qué alimentos pueden mezclarse en una misma comida y los que no. Consol Rodríguez, experta en talleres raw food y formadora cocina crudivegana.

 



Qué alimentos SÍ se pueden mezclar y qué NO
 
  • Las verduras de hoja tierna se pueden mezclar con todos los alimentos.
  • Las verduras no almidonosas se pueden mezclar con todos los alimentos, aunque es preferible no mezclarlos con las frutas.
  • Mezclar almidones diferentes es aceptable pero se recomienda no abusar de ellos en la dieta. 
  • No hay que mezclar proteínas de diferente naturaleza entre sí, aunque las proteínas vegetales son más fáciles de digerir y, puntualmente, podríamos mezclaras en nuestros platos. Por ejemplo, se podrían mezclar semillas y frutos secos diferentes en algún dulce de manera puntual.
  • No hay que combinar frutas muy dulces o dulces con frutas ácidas. Las semiácidas se  pueden mezclar con frutas dulces o con frutas ácidas, pero no con ambas a la vez.
  • Los melones, para los sistemas digestivos delicados, es preferible comerlos solos sin mezclar ni siquiera con otros melones, ya que contienen mucha agua y azucares naturales y tienen una digestión muy rápida. Para sistemas digestivos más fuertes, los melones sí pueden mezclarse con fruta semiácida o con hoja verde tierna.
  • Es mejor no mezclar proteínas con ácidos. En el caso de las semillas y los frutos secos, la combinación con frutos rojos (frutos del bosque) y frutas semiácidas es aceptable.
  • No se recomienda combinar proteínas con almidones. Necesitan de medios con PH diferente y ambos sustratos quedarán a medio digerir.
  • Tampoco deben asociarse las proteínas con las grasas. A excepción del aceite de oliva y las aceitunas, que se consideran alimentos neutros por lo beneficiosos de sus ácidos oleicos.
  • Es preferible no combinar almidones con dulces. Los azúcares en los dulces inhiben la formación de ptialina en la boca y eso impide la primera digestión de los almidones.
  • No se aconseja mezclar ácidos con dulces, ni frutas ácidas con dulces. Ni tampoco frutas dulces o muy dulces con frutos oleaginosos (algunas semillas y frutos secos).
  • Otra mezcla poco recomendada son las grasas con dulces. Puntualmente, podemos combinar grasas con frutas. Hay que recordar que en caso de un sistema digestivo delicado, las grasas ralentizan la digestión. Estro puede resultar en fermentación de los azúcares de las frutas, hinchazón, gases, fermentación, dolores abdominales...
  • Es un error mezclar dos tipos de grasas diferentes. En el caso de las grasas vegetales, el aceite de oliva y las aceitunas se consideran neutras y se pueden combinar con el resto de grasas y el resto de alimentos. Las grasas vegetales son también de más fácil digestión que las animales, así que si queremos combinarlas entre ellas en alguna ocasión, lo podríamos hacer.
  • No añadas azúcares a las frutas, sobre todo a las ácidas. Las frutas deben estar maduras para que sus azúcares naturales nos parezcan agradables. Puntualmente, podemos combinar azúcares o mezclarlas con frutas dulces o muy dulces, aunque hay que recordar que los primeros tienen una digestión más rápida y puede que fermenten en los sistemas digestivos más delicados.
 
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