Se lo hemos preguntado al Dr. Antonio Muñoz, médico estético y formador de Laboratorios Teoxane, quien señala que no hay motivos para no inyectar ácido hialurónico en verano, siempre, eso sí, que el tratamiento lo realice un médico formado en esa disciplina y se usen materiales de calidad contrastada. Es más, la capacidad de esta sustancia para retener hasta 1.000 veces su peso en agua, hace que conserve la hidratación óptima del tejido cutáneo, incluso en condiciones extremas de sol y altas temperaturas. Esta hidratación es, además, más profunda, eficaz y prolongada en el tiempo que la que ofrecen otros activos humectantes.
Pero aquí no acaban las virtudes del AH, puesto que también favorece la regeneración celular y estimula la síntesis de colágeno, lo que hace que preserve la juventud y firmeza de la piel y mejore visiblemente su textura.
¿APLICACIÓN TÓPICA O INFILTRADA? MEJOR AMBAS
El Dr. Antonio Muñoz explica que la aplicación tópica de ácido hialurónico, a través de formulas cosméticas es muy eficaz, aunque su acción hidratante se limita a la epidermis. Aplicarlo a través de técnicas de infiltración supone actuar en las capas más profundas del tejido, lo que permite aprovechar al máximo sus prestaciones y potenciar sus efectos.
Lo ideal es combinar ambas vías de aplicación. Esto crea una sinergia que se traduce en una piel más densa, elástica y luminosa, desde el interior hacia el exterior.
Y para los pacientes que ya se han sometido a tratamientos con inyectables de ácido hialurónico, incluir este activo en el skincare diario ayuda a prolongar los resultados del procedimiento médico, además de mejorar el estado de la piel en superficie.
Conclusión: el ácido hialurónico no sólo es compatible con el verano: es el aliado perfecto para tener una piel saludable, luminosa y protegida todo el año. Ya sea como prevención, tratamiento cosmético diario o como complemento de técnicas médico-estéticas, su uso es una apuesta segura para mantener la piel en equilibrio