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  En los últimos años, la cosmética regenerativa ha dado un salto decisivo y ha demostrado, de sobras, su capacidad para mejorar la apariencia de la piel de manera no invasiva, restaurando su salud desde el interior. Entre los avances más prometedores destacan tres activos cuya potencia biológica ha revolucionado los tratamientos de rejuvenecimiento: los Exosomas, el PDRN y los Growth Factors. Cada uno actúa mediante mecanismos celulares específicos, pero comparten una misma esencia: estimular la regeneración tisular, optimizar la comunicación celular y potenciar los procesos naturales de reparación.   En este especial exploramos en profundidad cómo funcionan, qué beneficios ofrecen y por qué estos tres ingredientes se han convertido en protagonistas indiscutibles de las nuevas fórmulas antiedad cuyo objetivo es despertar una piel más firme, luminosa y resiliente. Y también te descubrimos el poder de otro activo de última generación: las microespículas, capaces de ejercer un efecto microneedling natural para alcanzar las capas cutáneas más profundas. El futuro de la regeneración cutánea ya está aquí y viene para quedarse.
  La rosácea y el acné son dos patologías cutáneas de primer orden que preocupan especialmente a quienes las padecen, en este sentido, hay que tener muy presente que estas alteraciones van más allá del concepto de belleza. Y es que dichas afecciones no solo están relacionadas con la salud de la piel sino que también tienen un gran impacto emocional. por ello, comprender su origen y características es fundamental para ofrecer un cuidado multidisciplinar que garantice resultados a corto y largo plazo. en este especial te explicamos todo lo que debes saber de estas enfermedades cutáneas y los procedimientos que actualmente existen en el mercado para hacerles frente.  
  En estas fechas, la piel necesita, más que nunca, un plan de rescate que reactive todos los mecanismos de reparación cutánea para reconquistar su belleza. No es ningún secreto, pasado el verano, ésta llega con la energía prácticamente agotada, de manera que sus mecanismos de auto-regeneración funcionan como a cámara lenta. Además, las horas de sol se han ido acumulado en la memoria cutánea, lo que se traduce en una tez apagada y deslucida. De ahí que la mejor estrategia sea poner en marcha un cuidado 360º, que se centre en cumplir los siguientes objetivos estéticos: regenerar, revitalizar, corregir la elastosis solar y combatir la formación de fotomanchas y fotoarrugas.