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RETINOL, OTROS RETINOIDES Y FITORETINOLES, ENTRE ELLOS, EL BAKUCHIOL
RETINOL, OTROS RETINOIDES Y FITORETINOLES, ENTRE ELLOS, EL BAKUCHIOL

 

El retinol se ha convertido ya en todo un hit cosmético, erigiéndose como el activo pro-juventud por excelencia. No es de extrañar que esté ya en boca de todos porque, sin duda, éste ha revolucionado el sector de la belleza de tal manera, que es difícil competir con él, debido a su extremada eficacia. Si alguien puede hacerle sombra son aquellos activos que pertenecen a la misma familia, hablamos de los famosos retinoides, del cual el retinol también forma parte. 

 

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Pero como los retos son muy golosos y para la industria cosmética nada es imposible, las nuevas formulaciones aspiran cada vez más alto. Con este propósito se está abriendo camino una alternativa al retinol que está robando los corazones de aquéllos que buscan opciones más naturales. Se trata de los fitoretinoles, de los cuales, el bakuchiol abandera el movimiento. Es cierto que éstos tienen muchas acciones miméticas al famoso retinol, pero poseen su propio sello de identidad que les convierte en opciones más que acertadas. ¿Su mejor baza? Que no son fotosensibles y que no precisan del periodo de retinización de la piel.
 
Sea como sea, tanto el retinol como los diferentes retinoides, así como los recién llegados fitoretinoles obran en la piel como verdaderos superhéroes de belleza con poderes tan deslumbrantes que es difícil no caer en la tentación de probarlos todos. En este ESPECIAL te ponemos en antecedente de las propiedades de cada uno de ellos. Después de conocerlos más de cerca ya verás como la decisión de quedarte con uno u otro va a ser realmente difícil. Ahí lo dejamos!
 
 

EL FASCINANTE UNIVERSO DE LOS RETINOIDES

En el dinámico mundo de la dermocosmética, los retinoides han surgido no sólo como una moda pasajera, sino como una piedra angular fundamental, venerada por sus efectos transformadores sobre la piel, nos constata Haizea Felices, técnica en farmacia, cosmetóloga y formadora de REVIDERM (Care & Beauty).

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Estos potentes compuestos, derivados de la vitamina A, han revolucionado los tratamientos para el cuidado de la piel, ofreciendo notables beneficios en la lucha contra el envejecimiento, el control del acné y la salud general de la tez. Su capacidad para acelerar la renovación celular, estimular la producción de colágeno, refinar la textura del cutis e igualar el tono cutáneo los ha convertido en un elemento básico tanto en dermatología como en cosmetología. Esta relevancia perdurable se ve reforzada por su condición de ser una de las familias de ingredientes mejor estudiada, respaldada por una vasta bibliografía. Miles de artículos revisados por pares y décadas de experiencia de campo avalan la eficacia de estas moléculas milagrosas, asentando su posición como una elección fiable y de confianza en los regímenes de cuidado de la piel. 
 
La “regla de los 500 Dalton” refuerza aún más su importancia en el cuidado eficaz de la piel. Se trata de una ley no escrita en dermatología, formulación de fármacos y cosméticos que Bos y Meinardi concluyeron en el año 2000. Midiendo las profundidades de penetración de alérgenos de contacto comúnmente conocidos en distintos tipos de piel y analizando sus pesos moleculares, quedó demostrado que las moléculas de más de 500 Dalton tienen serias dificultades para penetrar en el estrato córneo, la capa más externa de la piel y, por tanto, luchan por alcanzar las células y estructuras cutáneas diana, como la capa basal epidérmica o los fibroblastos dérmicos. El estudio también analizó medicamentos ampliamente conocidos y la gran mayoría que muestran eficacia tópica también están por debajo del umbral del nombrado peso molecular. Los retinoides más usados tienen pesos moleculares por debajo de los 500 Dalton, demostrando una mejor penetración que muchas otras moléculas comúnmente utilizadas para conseguir efectos anti-aging, razón por la cual son los favoritos de muchos dermatólogos.
 

FITORETINOLES, PRECIADAS JOYAS BOTÁNICAS

Sin duda, la naturaleza nos provee de activos que rozan la perfección, ofreciendo resultados precisos, seguros, rigurosos y constatados para el cuidado de la piel. entre ellos, los fitoretinoles son el mejor ejemplo de excelencia cosmética, de ahí que se consideren ingredientes con capacidades indiscutibles para reprogramar la belleza cutánea, así nos lo explica Daniel García, técnico de formación Team Dr. Joseph (Care & Beauty).

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La naturaleza, con sus millones de años de evolución a través de la selección natural, se ha consolidado como el laboratorio más grande y eficiente del mundo. Este proceso ininterrumpido ha dado lugar al perfeccionamiento de una miríada de moléculas, así como a mecanismos de defensa y reparación extraordinariamente sofisticados en plantas, algas, hongos y líquenes. Esta rica diversidad biológica es testimonio de un sistema natural de investigación y desarrollo que, en su complejidad y eficacia, supera cualquier intento humano de emulación. Los fitoretinoles, conocidos como los primos vegetales de los bien establecidos retinoides, son un claro ejemplo del poder de los botánicos. Su principal atractivo reside en su capacidad de imitar los beneficios de los retinoides, como puede ser una mejora de la textura, una reducción de la aparición de líneas y arrugas y un tono de piel más uniforme, pero sin la irritación que a menudo se asocia con sus homólogos clásicos. Es importante destacar que los fitoretinoles no activan los mismos procesos metabólicos que los retinoides y, por tanto, no son una sustitución directa. De hecho, una misma fórmula puede incluir ambos tipos de activos actuando en sinergia.

BAKUCHIOL, LA ALTERNATIVA NATURAL AL RETINOL

La naturaleza esconde verdaderos tesoros de juventud y uno de ellos es el bakuchiol, un activo que ha demostrado de sobra su valía antiedad, tanto es así que bien podemos decir que al retinol le ha surgido un poderoso competidor. No te pierdas el artículo de Arantza Jauregui, CEO de Esse Skincare Spain.

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En busca de opciones que ofrezcan beneficios similares al retinol, el bakuchiol emerge como un “análogo funcional”. Aunque difiere estructuralmente del retinol, este compuesto demuestra tener efectos muy parecidos en la piel, erigiéndose como el elixir vegetal de la juventud. Este tesoro dermatológico se reveló en la exploración de los componentes químicos de una planta ancestral conocida como Psoralea corylifolia, que ha dejado su huella en las ricas tradiciones de la medicina china e india. Dentro de este botánico hallazgo, es crucial diferenciar al bakuchiol del aceite de Babchi, un extracto crudo proveniente de la misma planta. Mientras el aceite de Babchi alberga psoralenos fototóxicos, el bakuchiol se presenta como un compuesto puro. La esencia de sus beneficios requiere una purificación cuidadosa, ya que este componente valioso constituye sólo un pequeño porcentaje del aceite de Babchi. Investigaciones constatadas han confirmado su perfil de efectos secundarios reducido en comparación con el retinol, estableciéndolo como una opción muy tentadora.
 
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