SUSCRÍBETE

8 Revistas      

ÁCIDO HIALURÓNICO, ACTIVO DE EFICACIA AVANZADA
ÁCIDO HIALURÓNICO, ACTIVO DE EFICACIA AVANZADA
 
El ácido hialurónico es toda una institución en el ámbito de la formulación hidro-rejuvenecedora. Hoy, este activo ha sabido ganarse este merecido puesto, gracias a sus cualidades incalculables. Se trata de un ingrediente multi-peso que tiene la capacidad de actuar a diferentes niveles de los estratos cutáneos, de ahí que muchos de los cosméticos combinen en una misma fórmula diferentes pesos moleculares para asegurar una hidratación superficial, media y profunda. Más allá de hidratar, el ácido hialurónico ayuda a que la piel se vea más lisa, rellena y flexible, mejora la función barrera cutánea, reduce la sensación de tirantez y favorece la recuperación de los tejidos. También forma una película protectora en la superficie que contribuye a mantener el confort y la suavidad de la tez. Pero eso no es todo,  las nuevas formulaciones incorporan potentes activos que actúan en sinergia con el AH para maximizar su acción. Entre  ellos, destaca el ácido poliglutámico, las combinaciones son múltiples y dependerán del objetivo de belleza.
 
 

Leer más

El ácido hialurónico destaca por su capacidad para retener el agua y contribuir a la hidratación cutánea. Sin embargo, limitar su papel a esta función supone una visión incompleta de su potencial biológico y cosmético. Gracias a sus características fisicoquímicas, su versatilidad estructural y su interacción con diferentes componentes de la piel, el ácido hialurónico participa en múltiples procesos relacionados con el mantenimiento de la función barrera, la elasticidad cutánea, la reparación tisular y la modulación de la respuesta celular. De ahí que, en los últimos años, la investigación haya puesto de manifiesto que sus beneficios van mucho más allá de la simple hidratación, consolidándolo como un ingrediente multifuncional de gran interés en el desarrollo de formulaciones cosméticas avanzadas, nos explica Alfredo Martínez, Biotechnology Manager I+D+i de mesoestetic®.
 

Ácido Hialurónico, activo de belleza más allá de la hidratación

El ácido hialurónico es un polisacárido perteneciente al grupo de los glucosaminoglicanos y constituye uno de los principales componentes de la matriz extracelular de la dermis. Su característica más conocida es su extraordinaria capacidad de captar y retener agua, pudiendo llegar a asociarse con cantidades de agua cientos de veces superiores a su peso molecular. Esta propiedad explica su enorme capacidad hidratante y su importancia en el mantenimiento del volumen y la elasticidad cutánea. 

Leer más

Sin embargo, reducir el AH únicamente a “hidratación” es simplificar demasiado una molécula extraordinariamente compleja. Precisamente esa capacidad de hidratarse y formar estructuras viscoelásticas permite que el AH actúe como una auténtica matriz biológica de soporte dentro de la dermis. Esto es especialmente importante para el fibroblasto, la principal célula dérmica responsable de la síntesis de colágeno, elastina y factores de crecimiento, entre otras cosas. El fibroblasto depende enormemente de la calidad de la matriz extracelular que le rodea. Cuando esta matriz se degrada con la edad, el fibroblasto pierde funcionalidad, disminuye su capacidad regenerativa y aumenta el denominado inflammaging o inflamación crónica de bajo grado, asociada al envejecimiento. Por tanto, el AH no solo aporta hidratación, sino también soporte biomecánico necesario para una correcta señalización y función celular.
 

Actividad biológica y receptores celulares

Actualmente sabemos que el AH también participa activamente en procesos de comunicación celular mediante interacción con receptores específicos, especialmente CD44. La activación de estos receptores influye sobre la migración celular, la reparación tisular, la inflamación y la regeneración cutánea. Además, el comportamiento biológico del AH depende, en gran medida, de su peso molecular.

 

Leer más

Ácido hialurónico de alto peso molecular (por sus siglas en inglés lo vemos comúnmente como HMW-HA) Ofrece una mayor capacidad estructural, hidratante y viscoelástica. 
 
Ácido hialurónico de bajo peso molecular (por sus siglas en inglés lo vemos comúnmente como LMW-HA) No tiene un papel estructural, sino que ofrece una mejor penetración y mayor actividad biológica y señalizadora sobre los receptores específicos. 
 
Esto ha permitido desarrollar productos cada vez más precisos, según la indicación clínica, incluso llegando a combinar ambos tipos de AH. Mientras uno aporta un soporte estructural (efecto a medio/largo plazo), el otro proporciona una acción más estimuladora (efecto a corto plazo). Esto es igual de relevante para la aplicación tópica de HA como su uso en inyectables, que buscan estimular capas más profundas.

Nuevas formas de producir Ácido Hialurónico

Históricamente, el AH se obtenía a partir de tejidos animales, especialmente crestas de gallo. Afortunadamente, la ciencia ha avanzado para conseguir producir AH de fuentes más sostenibles y menos agresivas, permitiendo que actualmente la gran mayoría del AH comercial se obtenga mediante fermentación biotecnológica, un método mucho más controlable, escalable y sostenible.

Leer más

Este proceso se basa en cultivar microorganismos (como bacterias en este caso) bajo condiciones controladas para extraer un producto determinado producido por dichos organismos. En el caso del AH, la bacteria más utilizada ha sido el Streptococcus zooepidemicus, por su capacidad de producir grandes cantidades de AH de forma natural. Sin embargo, presenta retos importantes, al tener una purificación compleja, dificultad de eliminación de proteínas y endotoxinas, viscosidad del caldo y control del peso molecular, entre otros. Por ello, se han puesto a punto nuevos métodos con otras cepas bacterianas, las cuales puedan mejorar las partes de la purificación del AH y la eliminación de impurezas.
 
En este sentido, la investigación sigue avanzando hacia nuevas maneras de obtener AH, con el uso de otras cepas como Bacillus subtilis o con métodos de ingeniería metabólica que permitan controlar mejor aún los procesos y optimizar la producción y purificación de AH. Estas tecnologías supondrán poder desarrollar AH cada vez más puros, personalizados y específicos para aplicaciones concretas. De manera que es importante señalar que no todos los AH del mercado son iguales. Dos variables importantes,  como el proceso de purificación del AH o el tipo de bacteria utilizado, pueden influir tanto en la actividad biológica como en la seguridad del producto, lo que marca la diferencia a la hora de elegir un cosmético u otro. 
 
 
Encontrarás el Especial Ácido Hialurónico en la edición de junio-julio de NUEVA ESTÉTICA.
Para leer la revista sólo has de suscribirte.
Puedes hacerlo AQUÍ