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RADIOFRECUENCIA: TECNOLOGÍA ULTRA-TENSORA

Por Nueva Estética
La radiofrecuencia es la tecnología de referencia en estética y medicina estética cuando el objetivo es corregir la flacidez y tensar el tejido en rostro y cuerpo. Con una capacidad única para reforzar la red interna de fibras elásticas, hoy la energía RF redobla y hasta triplica su efectividad a través de avanzados equipos que la llevan más allá del tejido subcutáneo, conduciéndola hasta dermis la dermis superficial, y multiplicando así sus indicaciones y beneficios.
 


Esta radiación electromagnética al entrar en contacto con la piel a través de los cabezales que incorporan los equipos se convierte en energía calórica. Este efecto térmico se concentra en el tejido adiposo subcutáneo, donde calienta los septos fibrosos y altera la estructura molecular de triple hélice del colágeno, haciendo que sus fibras se acorten y contraigan. El resultado es el tensado cutáneo que se aprovecha tanto en tratamientos faciales como corporales. Sobre estos fundamentos tecnológicos básicos de la radiofrecuencia, hoy caben ciertas puntualizaciones que derivan de los avances que se han ido produciendo. Así ya no podemos ser tan estrictos al afirmar que esta energía concentra su acción en el tejido adiposo, porque la aparatología más innovadora la conducen hasta las capas dérmicas superficiales. Este avance ha beneficazo especialmente a los tratamientos faciales, ya que a la remodelación interna del colágeno se suma el difuminado de arrugas y otras alteraciones, como cicatrices, marcas de acné…  
 
Lo ÚLTIMO Conducir la radiofrecuencia a través de la superficie cutánea, para focalizar y concentrar su efecto, éste es el objetivo conquistado por la última generación de tecnología RF. En este modo de acción coinciden dos tipos de radiofrecuencia: la que se conoce como nanofracional, que atraviesa la epidermis a través de unos pins que abren microorificios en su superficie, lo que acelera y subraya el remodelado tisular, y la RF en modo ablativo, cuyos transmisores disponen de microagujas que al deslizarse van abriendo conductos, calentando grandes volúmenes de colágeno. En ambos casos las microincisiones impulsan  el proceso de reparación tisular y renovación epidérmica, con la consiguiente corrección de las alteraciones visibles en la superficie cutánea: arrugas, poros abiertos, marcas de acné, tono mate, estrías, manchas…  
 
En la edición de noviembre de NUEVA ESTÉTICA dedicamos el Dossier Técnico a profundizar en los hitos tecnológicos recientemente conquistados
por la Radiofrecuencia y que llegan de la mano de nuestra selección con la mejor aparatología RF