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LA DIETA MÁS BEAUTY

Por Nueva Estética

¿Sabías que la dieta condiciona. y mucho, el aspecto de la piel? Su estado de hidratación, firmeza, formación de arrugas, manchas… depende, en gran medida, de los alimentos que le aportemos. Consol Rodríguez, especialista en nutrición y Raw food nos descubre el menú beauty por excelencia. 


Podría decirse que la belleza de la piel viene de dentro. Si se le nutre con los nutrientes que necesita, se obtienen resultados extraordinarios. ¿Qué necesita para salvaguardar su belleza? Sobre todo antioxidantes. Y es que cuanto se ve expuesta a la luz natural, no sólo al sol directo, la piel recurre a sus reservas de antioxidantes para protegerse de los rayos UV. Entre estas sustancias imprescindibles están las vitaminas C y E, los polifenoles, el ácido fólico (vitamina B9) y los betacarotenos. además, hay que tener en cuenta que, ante las prioridades de nuestro organismo, la piel es “el último en la cola” a la hora de utilizar las reservas de antioxidantes de nuestro organismo, pues tienen preferencias el corazón y el cerebro. Con el envejecimiento, la piel se vuelve más fina, seca. manchada, menos elástica, arrugada, con cicatrización más lenta… Todos estamos familiarizados con este proceso, son las huellas de los radicales libres.

Los principales proveedores de radicales libres que afectan directamente a la salud de la piel y que nos encontramos a diario son el tabaco, la contaminación, el estrés y la exposición excesiva al sol. En contacto con ellos, el organismo produce grandes cantidades de colagenasa, enzima que disuelve el colágeno, un componente clave en la arquitectura cutánea. Los radicales libres no sólo son los causantes de la aparición de arrugas y manchas, sino que desorganizan las estructuras de la piel, provocan inflamaciones, alergias, lesiones…

 

los más antioxidantes

 

BETACAROTENOS Y VIT. E El color naranja, presente en los betacarotenos, nos protege contra los rayos ultravioletas y es cicatrizante. Asimismo, para una absorción más eficaz, puede combinarse con la vitamina E. La exposición solar consume la vitamina E, de ahí que sea muy importante incluir en la dieta alimentos ricos en ambas sustancias. Las fuentes vegetales de betacarotenos son la zanahoria, espinacas, repollo, remolacha roja, albaricoque, sandía. Y de  vit. E, el aceite de girasol, el de oliva, germen de trigo, frutos secos y semillas oleaginosas.

VIT. E Es también indispensable para la piel, nos protege contra las agresiones internas y externas, fomenta la microcirculación cutánea, refuerza la capa lipídica (tejido adiposo) que protege la epidermis y ayuda a retener mejor el agua manteniendo la piel hidratada, tonificada tersa y joven más tiempo. Ayuda a la cicatrización y es una gran antiinflamatorio. Algunas fuentes son el aceite de germen de trigo, girasol, nueces, sésamo, avellanas, olivas, almendras, espirulina o algas.

Vit. F La encontramos en el aceite de onagra y baraja, nueces, almendras. Aporta ácido alfa-linoleico omega 3 y omega 6 y funciona como regulador hormonal en las mujeres y fortalecedor del sistema inmunitario.

VIT. K1 Se encuentra en la clorofila, las verduras de hoja verde tierna, en cebollinos, coles de Bruselas, champiñones, fresas. la vitamina k2 se sintetiza por la microbiota, flora intestinal, y también la encontramos en los fermentados.

VIT. D Aunque se la conoce como la “vitamina de los huesos” sería más correcto decir que es la “hormona del sol”, pues la producimos al exponer nuestra piel al sol. El cuerpo produce la mayor parte de vitamina D que necesita, y sólo alrededor del 10% proviene de los alimentos. Esta hormona es clave para la absorción del calcio y del fósforo. El papel de la piel en el proceso de absorción del calcio es primordial. En el reino vegetal encontramos vitamina D2 en el aguacate y en las setas, en especial en los champiñones,

 

Alimentos que producen ácido hialurónico

El ácido hialurónico es una sustancia química que el cuerpo produce entre el tejido conectivo y las articulaciones y que contribuye, y que tiene una relación directa con la belleza y juventud de la piel. El inconveniente es que, con la edad, el organismo produce cada vez menos. Es uno de los agentes hidratantes más eficaces que hay, mantiene la piel firme y elástica y favorece la producción de colágeno. Desempeña un papel importante en la hidratación de los tejidos, la lubricación, la funcionalidad celular, y es capaz de mantener un 70% más de agua que cualquier otra estructura natural.

Cuándo nuestro organismo deja de producirlo con tanta facilidad, la menor manera de compensarlo es aportárselo a través de la dieta.  Las verduras ricas en zinc, como las espinacas, la remolacha y las judías, son de vital importancia para la producción de ácido hialurónico. Otra opción es elegir alimentos ricos en magnesio como la manzana, tomate, aguacate, fresas o piña. también se aconsejan las semillas de calabaza, el arroz integral, la levadura y los cacahuetes.

 

MÁS INFO Libro Raw Food, La cocina de la longevidad, salud, vitalidad, consciencia y belleza. Editorial Urano.