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EPIGENÉTICA, cuando la cosmética se adapta a la historia de cada piel

Por Nueva Estética

Aunque la biología de cada piel está escrita en los genes, la personalidad de cada una se va modulando según los años. Así que sea cual sea su identidad, la historia que vive le hace ser de una manera u otra. En estas bases se sustenta la epigenética, ciencia que constata que no existe una verdad categórica, sino que la piel es “ella y sus circunstancias”. INMACULADA VIVÓ Directora Técnica de Germaine de Capuccini


La idea que teníamos hace pocos años de que somos lo que está escrito en nuestros genes está cambiando a pasos agigantados. En pocos años seremos capaces de descifrar el lenguaje que gobierna la expresión de multitud de genes, en definitiva, de explicar el proceso de envejecimiento. Basándose en estos estudios nace la epigenética, una ciencia que está tomando especial protagonismo en cosmética. Pero… ¿Qué es exactamente la epigenética? Esta disciplina científica estudia de qué manera el entorno y el modo de vida influye en los mecanismos bioquímicos que regulan los genes. Son muchos los estudios relacionados con esta disciplina, así la epigenética ha resultado ser una ciencia clave en la búsqueda de soluciones a enfermedades como el  cáncer o el Alzheimer. El campo es inimaginable en estos momentos. Los científicos han demostrado que los factores más relevantes de la epigenética están íntimamente ligados con el proceso de envejecimiento del organismo. En definitiva, la epigenética abre nuevo camino para explicar el proceso de envejecimiento influenciado por el ambiente.

 

más allá de la genética

La cosmetología avanza a pasos agigantados y es capaz de conocer y comprender más a fondo los mecanismos del envejecimiento de la piel. Gracias a la epigenética, es posible influir en el comportamiento de los genes para mejorar su rendimiento. Fruto de este avance ha nacido una nueva generación de cosméticos antiedad que son capaces de adaptarse a la historia de cada piel. En base a este descubrimiento se han desarrollado nuevas fórmulas que permiten maximizar la eficacia de los tratamientos.

Empecemos por el principio… En el núcleo de las células se encuentran los cromosomas; un larguísimo filamento de ADN compuesto por miles de genes con información codificada que, al ser leída, genera proteínas, entre ellas las responsables de la juventud de la piel. Así, nuestro cuerpo, nuestra piel y su apariencia es producto de la expresión de los genes.

Pero si nuestro ADN proviene de la herencia genética ¿por qué dos gemelos con idénticos genes pueden mostrar con el tiempo rasgos diferentes? Hoy sabemos que el entorno, el estilo de vida, las emociones…en definitiva, nuestra historia, determina la aparición de factores epigenéticos, como la metilación del ADN o la síntesis de ciertos micro RNA que, sin modificar nuestros genes, se adhieren a ellos y desnaturalizan su código, actuando como un interruptor; los genes se apagan y dejan de generar proteínas.

La epigenética aplicada a la cosmética permite reconectar los mecanismos de juventud de la piel. ¿Cómo se consigue? Gracias a la incorporación en las formulaciones de complejos inteligentes que modulan la aparición de determinados factores epigenéticos y sus consecuencias, evitando que los genes se apaguen. De nuevo, en posición “ON”, la producción de proteínas se normaliza y la piel recupera su juventud.