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ENTREVISTA FRANCESC ADAM

Por Nueva Estética

Tras media vida dirigiendo MONTIBELLO, Francesc Adam nos habla sobre el buen momento que está viviendo la Empresa y su evolución en el mercado mundial.  


Muchísimas felicidades por el 50 aniversario! A pesar del tiempo transcurrido, vemos a MONTIBELLO más joven que nunca. ¿Cómo se consigue?

Los seres vivos envejecemos inexorablemente, es inevitable. Las empresas pueden tener la virtud de no envejecer e, incluso, en algunos casos, ¡pueden rejuvenecerse!

Creo que este es nuestro caso. Hemos superado una etapa histórica de éxitos y, coincidiendo con la evolución de la crisis global que estamos viviendo, no tan solo hemos mantenido nuestra frescura, sino que hemos sabido rejuvenecer y dar nuevos impulsos a nuestra actividad gracias a este espíritu entusiasta que nos ha orientado siempre.

 

… Y cómo empezó este ambicioso proyecto

Con mucha ilusión y fuerza de voluntad, pocos recursos y en un momento histórico del país en el que se estaba produciendo un crecimiento de la demanda, fruto del desarrollo económico del momento. Yo soy químico y, por las casualidades de la vida, se me ofreció la oportunidad de crear una gama de productos capilares para una empresa de secadores de cabello, que quebró. Fruto de esa experiencia y de mi vocación emprendedora, me decidí a constituir una compañía de naturaleza familiar que hoy, 50 años después, continúa con más ímpetu que nunca.

 

Pues estos 50 años han dado mucho de sí, porque hoy MONTIBELLO se ha convertido en una de las grandes marcas de la cosmética. ¿Cómo ha logrado esta exitosa trayectoria empresarial?

Mi sensación es que simplemente he sabido hacer en cada momento lo más adecuado para progresar. Dar cada día un paso adelante y en la buena dirección. No quedarme nunca satisfecho con lo conseguido y haber tenido también la gran suerte de rodearme de unos excelentes colaboradores, a los que considero auténticos protagonistas de todos los éxitos de la compañía.

 

Cuando fundó su empresa, no había ordenadores, ni móviles… era otro mundo sin la tecnología que hoy manejamos con absoluta normalidad. ¿Qué cambios tecnológicos han sido decisivos para su empresa?

Bajo el punto de vista técnico, administrativo, industrial y logístico, los cambios han sido espectaculares. La incorporación de la informática a todos los niveles de la empresa, la transmisión automática de los pedidos, la preparación de los mismos por sistemas inteligentes, la incorporación en el laboratorio de sofisticados métodos para la evaluación de la eficacia y utilidad de los productos, la sofisticación de las formulas que permiten ofrecer más y mejores servicios, etc. Y ahora, en los últimos años, la transformación digital de la empresa. Todo esto unido ha sido clave en nuestra evolución tecnológica.

 

…Y luego ha llegado la revolución digital. Menudo cambio ¿no?

Pues sí, esto una revolución. Los medios digitales son una ventana abierta al mundo. Permiten llegar a mucha más gente y a perfiles de todas las edades.

 

Innovación, desarrollo... ¿es posible reinventar cuando parece que todo está ya inventado?

Nunca todo está inventado y nunca lo estará. Hay aspectos que estarán siempre en continua evolución: la aparición de nuevos principios activos y colorantes más eficaces y seguros, la mejora de la seguridad en su aplicación (actualmente el riesgo es casi nulo), el respeto por el medio ambiente y, sobre todo, el arte de saber encontrar nuevos cosméticos para que satisfagan las nuevas necesidades y tendencias.

 

Teniendo en cuenta que MONTIBELLO es una empresa con mucha proyección internacional. ¿Qué dificultades han encontrado en esta andadura?

Técnicamente ninguna. Nuestros productos son muy bien valorados en todos los mercados. Tenemos suficiente variedad en nuestro portafolio de productos para poder dar respuesta a las necesidades de los distintos países del mundo. Lo más importante y laborioso ha sido encontrar el partner perfecto, capaz de proyectar los valores de los productos y de la compañía en su mercado.

 

¿Se atreve a hacer una previsión de cómo evolucionará el mercado cosmético en los próximos años...? ¿Hacia dónde vamos?

Siempre he sido una persona que ha pensado más en el futuro que en el presente. Y el futuro, en nuestra profesión, con la elevada calidad humana y profesional de los peluqueros y las esteticistas, con su entrega y pasión por su oficio, está perfectamente asegurado.

Además, nuestro sector oferta algo más que un producto: un servicio de bienestar y cuidado personal. Y, en este sentido, la naturaleza del hombre y la mujer evolucionará poco. Siempre van a sentir el deseo de verse y sentirse bien.

 

No puedo resistirme, los lectores no me lo perdonarían. ¿Puede darnos algunos consejos para el éxito?

Querer es poder. Siempre me ha gustado mucha esta frase. En la naturaleza humana quien se propone profundamente, con absoluta convicción, algo que objetivamente está a su alcance, tiene bastantes posibilidades de conseguirlo.

 

Como siempre, todo un placer hablar con Ud.

ALEJANDRA PUIG