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DOBLE MENTÓN: SE PUEDE ELIMINAR… DEFINITIVAMENTE

Por Nueva Estética
Acabar con la antiestética papada es, a día de hoy una realidad. La Dra. Gemma Pérez Sevilla, cirujana plástica de IML nos desvela 4 técnicas imbatibles, que el especialista elegirá atendiendo al carácter genético o constitucional del acúmulo graso submentoniano y al grado de envejecimiento cutáneo asociado.
 


El Inyectable que Fulmina la Grasa La gran revolución en medicina estética este 2017 ha sido la terapia que fulmina, literalmente, el exceso de grasa bajo el mentón, a través de inyecciones de ácido desoxicólico que se deposita en el estrato subcutáneo. Este material se inyecta en pequeñas cantidades, a través de puntos mútiples y actúa destruyendo el adipocito. La posterior eliminación del contenido lipídico que estaba presente en las células grasas se elimina de manera natural. 
Se requieren de 2 a 4 sesiones, que se realizan con un intervalo de 1-2 meses, según la severidad de cada caso.
Neck Reshaping Cirugía ambulatoria que corrige la mandíbula desdibujada. Se realiza introduciendo unas finísimas cánulas multi-fenestradas, bajo el mentón y tras el lóbulo de las orejas, que permiten esculpir la zona desde la mandíbula hasta las clavículas, si fuera necesario. Este procedimiento permite la destrucción mecánica de los adipocitos, que liberan la grasa contenida,
con la consiguiente pérdida de volumen. El Neck Reshaping hace que el cuello 
recupera la línea estilizada.
Lipoláser Se aconseja en caso de acúmulos grasos de moderados a severos, sin gran holgura cutánea. Consiste en la introducción de una fibra flexible conductora de energía láser, que diluye la grasa excedente en el tejido adiposo y facilita su posterior extracción mediante liposucción. El láser asocia un efecto tensor, responsable de que la piel se repliegue y adapte a la nueva forma del cuello.
Neolifting Cuando además de acúmulo adiposo, hay flacidez por exceso de piel o por laxitud del músculo platisma es preciso un tensado músculo-cutáneo.
Así, tras extraer la grasa sobrante mediante cánulas, se procede a la cirugía lifting, que se realiza bajo anestesia local y sedación profunda, aunque no deja de ser una cirugía ambulatoria. Los abordajes se ubican en zonas ocultas, bajo la barbilla o tras las orejas, mientras que las incisiones se realizan con láser frío, que reduce la inflamación, limita el sangrado y favorece la cicatrización. 
La reposición de las estructuras se realiza a partir de una perspectiva en cuatro dimensiones, que atiende a todos los planos faciales empleando micro-cámaras que hacen que la técnica menos invasiva. El neolifting es la elección adecuada cuando aparecen bandas cervicales o un desdibujamiento del ángulo mandibular asociado a lo que se conoce como “cuello de gallo” provocado por un exceso piel, o a la “mandíbula de bulldog”, que aparece por la presencia de antiestéticos volúmenes bajo la comisura de los labios.