SUSCRÍBETE

7 números
impresos y
2 magazines
online

AVANCES EN CÁNCER MAMA

Por Nueva Estética

El cáncer de mama nos concierne a todas.. y a todos. Aquí os ponemos al día de los datos más recientes acerca de su incidencia, avances en investigación, porcentajes de curación… y os informamos de lo último en protocolos de tratamiento y técnicas de reconstrucción, que tanto minimizan el impacto de la cirugía de mama.

 

El cáncer de mama es el tumor más frecuente entre mujeres de todo el mundo, a excepción del cáncer de piel no melanoma. En España se diagnostican unos 26.000 casos al año, la mayoría entre los 35 y los 80 años, con un pico máximo situado entre los 45 y los 65. A escala mundial, según datos de la OMS, los diagnósticos aumentan un 20% cada año, hasta el punto de que en 2025 habrá alrededor de 2,5 millones de mujeres con cáncer de mama. Estos datos parecen peores de los que son, ya que aunque se trata de una progresión ascendente, ésta es muy lenta. Las razones de esta prevalencia se deben al envejecimiento paulatino de la población, a una dieta con un exceso de grasas saturadas, al abuso del alcohol, sedentarismo y a las nuevas pautas reproductivas, que llevan a las mujeres a no tener hijos o tenerlos a edades tardías y renunciar a la lactancia. 

En nuestro país, el cáncer de mama es una de las enfermedades en las que más se está invirtiendo, lo que reporta continuos avances en investigación. Los protocolos de tratamiento ofrecen un alto grado de efectividad, sobre todo si se detecta en fases tempranas. La realidad es que con la adecuada combinación de medidas, que abarcan quimioterapia, radioterapia, tratamientos hormonales y cirugía, se curan casi el 95% de los casos. 
Se estima que 1 de cada 8 mujeres padecerá cáncer de mama a lo largo de la vida. Los índices de curación, eso sí, son muy elevados, casi el 95% de los casos. 
 
SEÑALES de alerta
En fases precoces, el cáncer de mama no suele provocar síntomas, de ahí la necesidad de incluir la mamografía en la rutina de los exámenes ginecológicos, a partir de los 45 años y de que las mujeres sepan qué alteraciones en el pecho merecen una visita al médico:
 
• Aparición de un nódulo en la mama o en la axila.
• Dolor en la seno al palparlo.
• Cambio de tamaño en una de las mamas, irregularidades en su contorno o     pérdida de movilidad al levantar los brazos.
• Alteraciones en la piel como úlceras o cambios en su textura y color. 
• Modificaciones en el pezón, como la retracción del mismo. 
• Cansancio o dolor óseo localizado, aunque estas señales son más propias de estadios más avanzados.
 
Que aparezca cualquiera de estos síntomas no significa que el diagnóstico vaya a ser el de cáncer de mama, porque estas alteraciones también pueden asociarse a enfermedades benignas de la mama. Es al especialista a quien le corresponde averiguar qué sucede y qué hacer.
 
 
Protocolo TERAPÉUTICO 
Se acuerdo con la Asociación Española Contra el Cáncer, el tratamiento del cáncer de mama es multidisciplinar, y exige la actuación coordinada del cirujano que realiza la intervención para extirpar el tumor, el oncólogo y el cirujano plástico. En el diseño del tratamiento existen unas pautas establecidas, de acuerdo a la experiencia científica, y en su diseño influyen diversos factores: edad de la paciente, estado general de salud, estado hormonal (premenopausia, menopausia), localización y fase de desarrollo del tumor, presencia de receptores hormonales, grado de células y resultados positivos para determinados factores biológicos. En base a todos estos datos se establece el plan terapéutico, que suele incluir cirugía, radioterapia, quimioterapia y hormonoterapia. 
 
CIRUGÍA: opciones a medida
La cirugía habitualmente es la primera opción para tratar el cáncer de mama en estadios precoces. Se trata de un procedimiento quirúrgico que se realiza con anestesia general y requiere unos días de ingreso hospitalario. En función del tamaño, localización y extensión del tumor se elige entre diferentes procedimientos quirúrgicos. 
 
Cirugía conservadora Extirpación del tumor con un margen de tejido mamario sano, más o menos amplio, manteniendo intacto el resto de la mama. Puede eliminarse únicamente el tumor, a través de la cirugía denominada tumorectomía o ir un poco más allá y abordar o una cuadrantectomía, extirpación del cuadrante de tejido mamario donde se encuentra el cáncer.
La cirugía conservadora siempre se ha de complementar con radioterapia, para destruir las células tumorales que puedan quedar en la mama. En caso de que la paciente necesite tratamiento adyuvante con quimioterapia, puede recomendarse aplazar la radioterapia. Hoy, la tendencia es emplear cada vez más las técnicas conservadoras.
 
Mastectomía La más aplicada es la mastectomía radical modificada que consiste en la extirpación completa de la mama. Tras esta intervención, la necesidad de realizar radioterapias se da en un porcentaje bajo de pacientes.
Existe otra variación, la mastectomía radical, en la que además de la mama se extirpan los músculos pectorales y los ganglios axilares, pero actualmente está prácticamente en desuso, por el elevado índice de efectos secundarios que conlleva: alteración de la imagen, dificultad en el movimiento del brazo, edema… 
 
Cirugía axilar Ante un diagnóstico de cáncer de mama debe valorarse el estado de los ganglios axilares. Cabe subrayar que el pronóstico y el protocolo terapéutico está muy sujeto al estado de estos ganglios localizados en la axila.  Si el estudio alerta acerca de la posibilidad de que éstos estén afectados se realizará una biopsia selectiva del ganglio centinela. Este procedimiento cada vez más empleado, busca es identificar el primer ganglio de la axila sobre el que drena la mama. Si éste está afectado se procederá a realizar una linfadenectomía. Si no hay invasión tumoral, ya no será necesario plantearse esta técnica. Por lo que respecta a la linfadenectomía es la extirpación de un número variable de ganglios linfáticos, entre 10 y 40, del paquete ganglionar axilar. 
 
RECONSTRUCCIÓN de mama
Cuándo y cómo?
La reconstrucción mamaria es uno de los procedimientos dentro de la cirugía plástica más seguros y gratificantes. Preservar o mejorar la imagen de la paciente mejora su calidad de vida y estado de ánimo y la ayuda a afrontar el tratamiento oncológico con más optimismo. Sea como sea, la decisión de someterse a una técnica reconstructiva corresponde a la mujer, a la que debe ofrecerse siempre información exhaustiva acerca de todas las opciones y procedimientos. Esta procedimiento puede programarse durante la intervención en la que se extirpa el tumor, a través de lo que se denomina reconstrucción inmediata, que tiene la ventaja de conservar prácticamente toda la piel del pecho, excepto la areola y el pezón, lo que permite resultado estético muy superior a si se pospone la reconstrucción.  Esta cirugía combinada evita a la mujer el impacto de verse sin un pecho o mutilado en parte. La reconstrucción diferida es la que se realiza tiempo, incluso años, después de la extirpación del tumor, siempre porque la mujer así lo ha decidido. Estos procedimientos quirúrgicos abarcan dos modalidades: la reconstrucción mediante prótesis y la que se lleva a cabo con tejidos antólogos. Corresponde al cirujano plástico, de acuerdo con la paciente, decidir cuál es la más recomendable. 
 
Técnicas AUTÓLOGAS Son aquéllas en las que se emplean tejidos de la propia paciente. cuadrantectomía también puede producir secuelas estéticas. En estos casos, es posible reconstruir estos defectos parciales con los tejidos de la paciente
La primera opción es el empleo de piel y grasa obtenida  de la parte baja del abdomen, la zona situada entre el ombligo y el pubis. Estos tejidos pueden transferirse empleando el músculo recto abdominal mediante un túnel entre el abdomen y la mama (colgajo TRAM pediculado), o mediante técnicas microquirúrgicas (colgajo TRAM libre, colgajo DIEP), facilitando la reconstrucción de mamas voluminosas y con una caída natural (ptosis mamaria). La eliminación de piel y grasa abdominal suma el beneficio de mejorar considerablemente la figura. En su ejecución pueden aplicarse técnicas convencionales o microcirugía. En mujeres muy delgadas sin exceso de grasa abdominal no podrá realizarse esta técnica. Tampoco en las pacientes muy obesas, a tenor pero en mujeres muy delgadas transferidos desde al primera opción consiste por el riesgo de complicaciones en la pared abdominal en mujeres fumadoras  (por el riesgo de necrosis de la piel del abdomen). En estos casos, la segunda opción es ir a buscar el tejido donante de la espalda, en este caso, la piel y grasa de la espalda, que es transportada hacia la mama movilizando el músculo dorsal ancho El volumen que aporta la piel, grasa y músculo de la espalda no suele ser suficiente para obtener una mama del mismo tamaño que la contralateral, por lo que casi siempre es necesario añadir una pequeña prótesis. La tercera opción, si ninguna de las anteriores es posible, es extraer los tejidos donantes de los glúteos , mediante cirugía. La cicatriz resultante se sitúa en la parte inferior o superior de las nalgas y suele ser más difícil de disimular que las del abdomen y espalda. 
La reconstrucción autóloga, aunque es técnicamente más compleja, ofrece unos resultados estéticos y una durabilidad muy superiores a la reconstrucción con implantes y permite hacer reconstrucciones en un solo tiempo quirúrgico. Además, la zona reconstruida tolera mejor la radioterapia. 
 
Reconstrucción mediante IMPLANTES
Las técnicas de reconstrucción mamaria mediante el uso de implantes son fáciles y rápidas en su ejecución que las que emplean tejidos antólogos. Como contrapartida, los resultados estéticos son menos satisfactorios y casi siempre exigen realizar cirugía en la mama contralateral, el pecho sano, para obtener que le resultado final sea simétrico. Asimismo, se desaconsejan si la paciente ha recibido o va a recibir radioterapia, porque se dispara el riesgo de contractura capsular severa. En estos casos, es preferible decantarse por las técnicas quirúrgicas autólogas. Diferenciamos dos técnicas de reconstrucción a través de implantes:
 
Colocación de prótesis Se emplea el mismo tipo de implantes que en la cirugía estética de aumento de mama, es decir, prótesis  recubiertas de una superficie rugosa, de forma redonda o anatómica y rellenas de gel cohesivo. Se colocan bajo el músculo pectoral, para evitar que se mueva. 
La silicona médica empleada en las prótesis, no ha demostrado ninguna relación con la aparición de cáncer de mama ni otros tumores, enfermedades autoinmunes o reumatológicas. 
 
Reconstrucción mediante expansores  Si en el seno no existe piel suficiente, no habrá tampoco espacio para colocar el implante. En estos casos, se deposita un implante vacío en el lecho de la mastectomía, donde estaba la glándula mamaria. A este implante se le llama expansor, porque se va rellenando progresivamente de suero salino en la mediante inyecciones en consulta, hasta que esta se ha expandido lo suficiente, para crear el hueco necesario para albergar la prótesis. 
Normalmente, este técnica exige en dos intervenciones, la primera para colocar el expansor y la segunda para sustituirlo por la prótesis. Entre la primera y la segunda cirugía deben pasar, al menos, tres meses. Actualmente existen expansores cuyo diseño permite mantenerlos como implantes definitivos, por lo que sólo sería necesaria una intervención.
 
Información en POSITIVO
• La reconstrucción de mama es un procedimiento quirúrgico seguro que no interfiere en la evolución, ni modifica el pronóstico de la enfermedad. 
• No incrementa el riesgo de recaída. 
• No interfiere ni retrasa la administración de quimioterapia o r adioterapia, aunque la enfermedad recidive.
• No dificulta las pruebas que puedan ser necesarias en las revisiones médicas periódicas.
• No existen contraindicaciones absolutas para reconstruir una mama, únicamente podemos hablar de contraindicaciones relativas, que incluyen mujeres con mal estado de salud, en las que abordar este procedimiento podría alargar el tiempo de cirugía. En este sentido, vale la pena señalar que las fumadoras pueden presentar problemas de cicatrización y ver prolongado el periodo de recuperación.
 
Conoce tus DERECHOS
En el momento en que la mujer es diagnosticada de cáncer de mama, se le debe informar de todos los aspectos relacionados con la reconstrucción.
La Sanidad Pública cubre la reconstrucción mamaria, tanto inmediata como diferida, en todas las Comunidades Autónomas del territorio español.
Si el hospital de referencia no dispone de un cirujano plástico, y la mujer pide una reconstrucción inmediata, tiene el derecho a ser derivada a otro hospital que sí incluya esa posibilidad. Las correcciones estéticas del pecho que no está afectado por el cáncer, lo que se conoce como cirugía de la mama contralateral, y que son necearías para lograr un resultado simétrico: reducción, mamoplastia de aumento y corrección del seno caído también está incluida en el catálogo de prestaciones de la sanidad pública. En el mismo sentido se incluye la reconstrucción del pezón y la areola.
Por lo que respecta a los seguros médicos privados también cubren la reconstrucción, tanto inmediata como diferida, aunque algunas excluyen el coste de la prótesis y la cirugía contralateral.